Turismo accesible: de “tema” a nueva norma

El 29 de noviembre de 2025, en el Teatro degli Illuminati de Città di Castello, UMBRE Best Experience 2025 narró un cambio de ritmo: la hospitalidad como cultura, proyecto y responsabilidad concreta.

Hablar de turismo accesible no significa abordar una “categoría aparte”. Significa hablar del derecho a la movilidad, a la participación cultural, a las posibilidades reales. Significa elegir la dignidad en lugar de las excepciones.

Durante demasiado tiempo, el turismo se ha presentado como un privilegio: no sólo económico, sino también físico, sensorial, cognitivo. Así, a menudo sin quererlo, se ha construido una oferta que incluye a muchos y deja fuera a muchos otros. Y cuando un espacio no garantiza la accesibilidad, no sólo “pierde visitantes”: reduce el valor de la experiencia que ofrece. Un lugar es verdaderamente acogedor cuando está diseñado para ser experimentado por diferentes personas, en diferentes momentos y de diferentes maneras.

Un acontecimiento que marca un cambio de ritmo

La ceremonia de entrega de los premios UMBRE Best Experience 2025 demostró claramente que algo está cambiando: operadores, instituciones y profesionales compartieron una idea del turismo capaz de aunar belleza, territorio y responsabilidad. Abrió la velada la actuación al piano del maestro Maurizio Mastrini, en un contexto que puso de relieve las experiencias auténticas e innovadoras.

Invitados y Comisión

Entre los invitados: Ferdinando De Giorgi y Giuliano Bergamaschi. La evaluación se confió a una Comisión presidida por Valentina Tomirotti, con los jurados Jacopo Cossater, Veruska Picchiarelli, Aimone Romizi y Nicoletta Sarti.

World4All: de la idea a la transformación concreta

La reunión, moderada por Giovanni Giorgetti, Consejero Delegado y Fundador de ESG89, fue también un debate directo sobre un punto clave: el turismo accesible como nueva norma de mercado. En el escenario: Marco Bottardi, Marvin Milanese y Valentina Tomirotti (Presidenta de Pepitosa in Carriage). Durante el diálogo reiteramos nuestra visión: la accesibilidad no es un “extra”, sino un valor que hay que medir, diseñar y hacer cotidiano. Esto es lo que estamos construyendo con un modelo riguroso y replicable que combina cartografía técnica, formación y una plataforma digital. Un camino que también crece gracias al diálogo con las instituciones presentes: Stefania Proietti, Luca Secondi, Letizia Guerri y Paolo Giuntarelli.

Una responsabilidad presente

UMBRE ha demostrado una cosa sencilla y poderosa: el cambio ya está en marcha. Con diálogo, formación, opciones de diseño y colaboración entre quienes viven el territorio y quienes lo hacen visitable, el turismo puede llegar a ser verdaderamente integrador. El viaje ha comenzado. Y su valor dependerá de la capacidad de hacerlo estable, concreto y cotidiano. Porque el turismo verdaderamente accesible no es una meta futura: es una responsabilidad presente. Y lo estamos construyendo juntos.

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